“Antes, el MIR planteaba ganar un gobierno, después había que defenderlo”

|
19AGO
Vivien Valenzuela Romero | “Antes, el MIR planteaba ganar un gobierno, después había que defenderlo”
“Lo importante es que el MIR nos deja temas en los que pensar sobre la política militar y, desde esa perspectiva, sirve como una organización que en su contexto sí se planteó una estrategia de forma relativamente sistemática”.
Vivien Valenzuela Romero, autora del libro “Pueblo,
conciencia y fusil, La política militar del MIR. 1965
-1973”
Profesora de Estado en
Historia con Grado de Licenciada en Educación, también Licenciada en
Historia y estudiante de Magister en Historia de la Universidad de
Santiago de Chile, Vivien Valenzuela lanzó su primer libro el pasado
viernes, en el cual se adentra en la política militar del Movimiento
de Izquierda Revolucionaria (MIR), justo a dos días del aniversario
53 del nacimiento de esta organización que logró marcar su tiempo y
el presente. Por ello, nos reunimos con ella a conversar de este
libro y las cosas nuevas que entrega a la discusión en torno al
“tres letras”.
Por Carlos Alberto
Vivien: Este libro surge a partir de mi tesis de
licenciatura, la cual a su vez nace de una inquietud provocada por
la movilización estudiantil de 2011, donde, a pesar de existir una
gran fuerza movilizadora en la calle, el Estado y su violencia, era
la que finalmente tenía la última palabra. Algo faltaba, no era
suficiente marchar y tener el apoyo de la mayoría de la población.
Entonces, ¿Qué se ha pensado en torno a la violencia?, porque es
necesario plantearse qué pasa con este ámbito. Desde ahí, revisé la
historia y me encontré con que el MIR se había preguntado algo
similar en los años 60 y, al mismo tiempo, casi por casualidad, en
la escuela de karate en la que participo, conocí al instructor José
Enrique Rodríguez, un ex militante del MIR. Fue él quien me comentó
su experiencia y me fue interesando aún más el
tema.
Se fueron conjugando estas cosas y desde ahí opté por
esta investigación que, desde el primer momento se enfrentó con
varios obstáculos. De partida es un tema complejo de tratar, por
estar rodeado de mucho mito y muy ligado a la imagen que el MIR
quiso dar a la prensa, como una organización muy preparada
militarmente pero que, ante el golpe de Estado demostró que dicha
imagen no se condecía con la realidad. En términos teóricos, el MIR
tuvo muy claro hacia dónde iba la experiencia de la UP, pero no se
preparó lo suficiente para enfrentar a una fuerza militar
profesional, siendo esto lo que lo lleva a construir la mitología
entorno a él. Por otro lado, no se había realizado un estudio
extenso y profundo sobre la política militar del MIR, a pesar de que
es conocida como parte central de su identidad, por eso, a pesar que
este libro no cierra la discusión, siento que avanza en conocer de
manera más profunda su propuesta estratégica de
enfrentamiento.
Carlos: Este trabajo nace
como una investigación de tesis historiográfica. Con la propuesta de
convertirlo en libro ¿Qué objetivos se añaden a la investigación
inicial y a qué público esperas llegar y qué esperas que aporte a la
discusión política?
Vivien: El libro es académico, eso es innegable, pero
está escrito con un lenguaje claro, con el objetivo de llegar a la
mayor cantidad de personas posible. Otro objetivo, es alejarnos de
la mitología construida en torno al MIR, porque la información que
se tiene más comúnmente, es lo que indicaron los medios, lo que en
algunos casos estuvo muy alejado de la realidad. Además, el MIR era
una organización que se miraba con cuidado desde la derecha pero que
también generaba resquemores desde la izquierda. Tal vez, el MIR no
fue una organización totalmente armada en la práctica, pero al mismo
tiempo, tenía una política estructurada, no te puedo decir si es
correcta o no, porque mi objetivo como historiadora no fue ese, pero
sí es importante analizarlo en su justa dimensión.
Carlos: En tu libro se tocan
las distintas posiciones respecto a la política militar y su
centralidad en la organización y, cómo éstas varían y tienen puntos
de inflexión, por eso, ¿Podrías contarnos cuáles son las principales
posiciones y cuáles fueron los hitos que marcaron las decisiones por
una u otra?
Es en 1967 que el sector de Enríquez se fortalece, al
aumentar su inserción estudiantil, lo que les permite, para el
congreso de aquel año pasar a ser el sector hegemónico en los
puestos dirigenciales. Desde ahí, sus posiciones se vuelven
síntesis, pero ya no centrada en el foco guerrillero, esto por las
experiencias internacionales que no fueron exitosas, pero si se
mantuvo la lógica de la guerra de guerrillas, por tal razón, la
dirigencia va a intentar implementarla.
Este cambio en la concepción de la estrategia a seguir
entre la joven generación es algo de interés, pues en un primer
momento, la concepción fue de foco guerrillero guevarista. Ello se
evidencia en la tesis político militar de 1965, en donde se hace un
análisis de la población, y es claro que quieren indicar que el
mundo rural tenía gran relevancia en la realidad chilena, puesto que
tienen frases como “exagerando podríamos decir que Chile es
un país de naturaleza rural con tres injertos urbanos; Santiago,
Valparaíso y Concepción”
Carlos: ¿Por qué el MIR
quisiera buscar ese análisis, en qué se basaba esa intencionalidad,
en la inserción política que esta organización tenía o más bien con
la idea estratégica del foco guerrillero?
V: Yo diría que entre 1965 y 1967 tenemos un sector más
tradicional enfocado en el trabajo en sindicatos y el sector juvenil
que está orientado a los estudiantes, entonces, es a partir de 1967
que se da esta mayor inserción en los sectores rurales o de
pobladores, donde efectivamente el MIR comienza a visualizar que son
actores políticos de relevancia, los que además estaban en un
proceso de ascenso a través del movimiento social. De hecho, de
acuerdo a la evidencia que estoy revisando para una nueva
investigación, en los años 1967 y 1968 llegan militantes a levantar
trabajo político rural entre los “pobres del campo”. Esto, a modo de
hipótesis se podría plantear que en parte se produce por el intento
de implementar una política militar. Sin embargo, chocan con un
realidad adversa, chocan con que el sur chileno no es la sierra
cubana, eso se puede ver en sus cartas sobre una excursión realizada
en el campo. Desde ahí, el trabajo se va a enfocar más en la ciudad,
aunque sin dejar de lado la política del campo. En consecuencia,
este análisis realizado en 1965 tendría relación con la estrategia
del foco guerrillero.
En el año 1969 ya se da un giro en la política militar.
Son varias las razones, una es que la centralidad está en los
frentes de masas y desde ahí, ir relacionando a los movimientos
sociales con las tareas de acción directa. Este giro también tiene
relación con que Cuba les negó el apoyo logístico que ellos
esperaban, eso es un punto importante. Esto se puede ver en los
documentos que no se conocían y que, gracias a la Fundación Miguel
Enríquez, pude acceder y analizar para este libro. Me refiero a
cartas inéditas donde miristas plantean su desazón frente a la
decisión del gobierno revolucionario de Cuba, quienes niegan el
apoyo militar al MIR, porque estaban atentos a qué pasaría con la
candidatura de Salvador Allende. Otro elemento es el secuestro al
periodista Hernán Osses por parte de militancia del MIR de
Concepción, lo que genera una represión imprevista hacia el MIR. En
definitiva, todos esos asuntos se van conjugando y hacen que la
política tenga que irse modificando en el camino.
Lo que cambia todo, de forma diametral, es la elección de
Salvador Allende, porque antes de las elecciones el MIR planteaba
ganar un gobierno, pero ahora había que defender un gobierno, eso
viene a modificar la política estratégica y, a pesar de ser un apoyo
crítico a la UP, es un apoyo al fin y al cabo. Desde ahí se viene a
diversificar su trabajo político militar, existiendo el trabajo en
“F”, correspondiente al trabajo en las Fuerzas Armadas, de
infiltración para desbaratar las conspiraciones en contra del
gobierno de la Unidad Popular. También estaba su participación en el
GAP (grupo escolta y de defensa de Allende), y el intento de generar
una masa armada, punto que tuvo poco desarrollo. Este es un ámbito
central, porque el pueblo en su conjunto debía formar parte de la
defensa del gobierno y eso no estaba anteriormente. Aquí la
organización plantea que la vía de la lucha armada sigue siendo
legítima a pesar del triunfo eleccionario de la UP, pero queda una
pregunta importante ¿cómo se sustenta esta posición? Ante eso, el
MIR dice, “la lucha sigue siendo válida pero el conflicto se
aplazó”, porque la lucha va a ser inevitable y cuando llegue, el
pueblo tendrá que estar preparado, pues la burguesía no va a aceptar
perder sus privilegios de manera pacífica y si es necesario, va a
hacer uso de las armas, por tanto, el enfrentamiento va a ser
inevitable. Por todo esto, sus militantes idealmente debían ser
políticos y militares, siendo otro punto al debe, porque se va a dar
bastante la separación entre el militante político y el militar,
sumado a la precariedad material.
Carlos: Para 1973, ¿cuáles
van a ser los hitos que cambiarán su política o que van a poner en
cuestión lo militar?
Vivien: El tancazo de ese año
demuestra que el MIR no estaba preparado, fue duro ese momento para
la organización. Por ejemplo, para ese día se les solicita que
alcancen un tanque que se había escapado, pero no tuvieron la
capacidad de hacerlo. También, otro punto es que suboficiales de la
base aérea del Bosque ofrecieron armas para organizar milicias, sin
embargo se toma la decisión de no hacerlo porque no sería el momento
adecuado.
Reflexión
final
A partir de lo expuesto en el libro, quiero destacar que
lo político-militar es un tema que hay que pensar al momento de
imaginar una transformación social a gran escala, porque las
disputas políticas pueden pasar a disputas de fuerza y, en ese
sentido, la violencia política ha jugado su rol históricamente;
guerras de independencia, golpes de Estado, son hechos de fuerza.
Entonces, si un movimiento quiere plantearse transformaciones
revolucionarias es un tema que, al menos, tiene que pensar y
preocuparse especialmente de qué están pensando las Fuerzas Armadas,
porque finalmente una organización estructurada por fuera, en
términos materiales, no sé si sería capaz de hacerle el peso a la
violencia profesional del Estado, por ello, dicha organización
tendría que colocar ojo en qué está pensando ese
sector.
Finalmente, lo importante es que el MIR nos deja temas en
los que pensar sobre la política militar y, desde esa perspectiva es
una organización que en su tiempo y contexto sí se planteó una
estrategia de forma relativamente sistemática, aunque no fue la
única, y eso también se debe considerar, lo que sucede es que puede
ser la que más se recuerde por la notoriedad que alcanzó a nivel de
los medios de comunicación.
publicado por charquicán
Comentarios
Publicar un comentario