El debate que el progresismo no pudo resolver, por Atilio Boron
El debate que el progresismo no pudo resolver, por Atilio Boron Una de las principales enseñanzas del ciclo progresista latinoamericano es que ganar una elección no equivale a conquistar el poder. Un gobierno puede ocupar la presidencia y contar con un amplio respaldo popular, pero seguir enfrentándose a estructuras económicas, mediáticas, judiciales y burocráticas que no controla. Puede aumentar salarios, ampliar derechos y desarrollar políticas sociales. Pero si no modifica las bases materiales de la desigualdad, el poder económico conserva la capacidad de condicionar, sabotear o revertir esas transformaciones. Aquí aparece uno de los debates centrales de nuestra historia política: ¿Es posible transformar la sociedad mediante reformas graduales o es necesario modificar profundamente las estructuras que sostienen el capitalismo dependiente? Los gobiernos progresistas demostraron que era posible mejorar la vida de millones de personas. Redujeron la pobreza, recup...