De la biblia a la geopolítica: cómo las iglesias protestantes se convirtieron en el caballo de troya de Israel en América Latina
Honduras / Las calles de Tegucigalpa se llenaron este domingo de carrozas, danzas y consignas de fe por el Día de la Biblia. Lo que parecía una celebración estrictamente religiosa es, en realidad, una simbiosis social que conecta a las iglesias evangélicas de la región con la diplomacia israelí. El sionismo cristiano, una corriente teológica que ve en el apoyo a Israel una condición para la segunda venida de Cristo, se ha convertido en la herramienta más eficaz de Tel Aviv para influir en la política latinoamericana.
La expansión del sionismo cristiano en América Latina no es un fenómeno espontáneo ni exclusivamente religioso. Según investigadores como Manoela Carpenedo y Paul Freston, en regiones de África y América Latina, los movimientos evangélicos "están adaptando el sionismo cristiano para ajustarlo a diversas aspiraciones nacionales e imaginando la redención nacional a través del activismo pro-Israel". Lo que en el siglo XIX comenzó como una corriente teológica dispensacionalista entre protestantes ingleses —la idea de que el regreso de los judíos a Palestina era un requisito para la segunda venida de Jesucristo— se transformó, con el tiempo, en una poderosa maquinaria política.
El auge de los evangélicos en América Latina ha sido vertiginoso. Según datos del Pew Research Center, en 2014 aproximadamente el 19% de la población latinoamericana se identificaba como evangélica, un salto dramático desde el 4% de 1970. En países como Guatemala y Honduras, los evangélicos se acercan o superan el 40% de la población. Este crecimiento demográfico coincidió —y fue activamente acelerado— con intereses geopolíticos estratégicos originados en Estados Unidos e Israel, que encontraron en el movimiento evangélico un vehículo para avanzar en objetivos políticos, económicos y diplomáticos.
La "diplomacia de la fe" israelí ha sido especialmente eficaz en Centroamérica. La política exterior de Israel en América Latina estuvo inicialmente orientada a países como Guatemala, Honduras, El Salvador y Costa Rica, que representaban un mercado importante para su industria bélica. Posteriormente, Israel pasó a ofrecer programas de desarrollo agrícola, pero solo Guatemala sostuvo una postura de alineamiento político sin fisuras con Israel. Ese alineamiento se materializó en el traslado de su embajada a Jerusalén en 2018, una decisión que fue celebrada por líderes evangélicos vinculados a la Casa Blanca como Mario Bramnick, quien visitó Guatemala para honrar al entonces presidente Jimmy Morales por esa medida.
El caso de Honduras en 2018, la Confraternidad Evangélica de Honduras urgió al presidente Juan Orlando Hernández a trasladar la embajada a Jerusalén "por la prosperidad de la nación centroamericana". La ICEJ (Embajada Cristiana Internacional en Jerusalén), una de las expresiones más conocidas del sionismo cristiano organizativo, ha sido "amiga de los gobiernos represivos de Guatemala y Honduras" desde los años 80 y se ha asociado con los evangélicos estadounidenses activos en la "guerra contra los comunistas impíos". Estas relaciones, junto con el incondicional anticomunismo de la ICEJ, llevaron al grupo a participar en el suministro de materiales a los Contras en Nicaragua.
La estrategia israelí no se limita a la diplomacia oficial. En Guatemala, las acciones simbólicas a lo largo del territorio son una expresión rotunda del modo en que se profundizó el alineamiento. A la presencia constante de banderas de Israel en iglesias y edificios se suman las acciones de nominación de espacios urbanos: calles, avenidas, plazas y parques que se rebautizaron como "Jerusalén, Capital de Israel" en al menos 36 de los 340 municipios del país. Esa reconfiguración simbólica del espacio público fue producto de la articulación entre parlamentarios evangélicos, personal de la Embajada de Israel y líderes de la comunidad judía, en equipo con funcionarios municipales. Con ella se promueve a Israel como símbolo positivo, cotidiano y espiritual, lo que opera "una verdadera colonización del imaginario nacional que naturaliza una amistad incondicional entre ambas naciones".
La teologización de la política que encarna Javier Milei en Argentina —quien se ha autoproclamado "el presidente más sionista del mundo"— es la expresión más acabada de esta tendencia, pero no la única.
Mientras las carrozas del Día de la Biblia desfilan por Tegucigalpa, la pregunta que subyace es: ¿hasta dónde la fe de millones de latinoamericanos está siendo instrumentalizada por una agenda geopolítica que nada tiene que ver con el evangelio?
Foto: El Heraldo
Extractado de: https://www.facebook.com/photo?fbid=4521100804884758&set=a.2599577480370443
NdR: y sin embargo los sionistas de orígen judío en la practica demuestran que odian a los cristianos, los persigue y masacran, tanto e Gaza como en Cisjordaia y en Israel mismo, pero su máquina de propaganda es muy fuerte, y como controlas los grandes medios de comunicación en casi todo el mundo, logran hacer creer casi cualquier cosa a la gente mal informada... Además logran hacer confundir a la gente con el pueblo de Israel bíblico con el estado de Israel, que son dos cosas totalmente diferentes y sin ligazón entre ellas.
En EEUU ya no son los judios el principal aypoyo al estado genocida, ahora son los sionistas cristianos. Los judíos se fueron apartando, principalmente por el genocidio a los palestinos.
Jesús, si es que existió, era palestino.

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